El proyecto SPARROWS reúne a tres pequeños pueblos rurales europeos con menos de 400 habitantes: Fontecchio (Italia), Alte (Portugal) y Azuébar (España).
Aunque se encuentran en distintos países, estas comunidades comparten un firme compromiso con la preservación de los conocimientos tradicionales y las prácticas sostenibles transmitidas de generación en generación.
A lo largo del proyecto, han trabajado conjuntamente para documentar los saberes locales, fomentar el aprendizaje intergeneracional y demostrar cómo las formas de vida tradicionales pueden contribuir a crear comunidades rurales más sostenibles y resilientes.
Fontecchio es un pequeño pueblo medieval situado en la región de Abruzzo, en el centro de Italia, en el Valle Subequana.
Su nombre deriva de la abundancia de manantiales naturales existentes en la zona.
El pueblo conserva un rico patrimonio histórico, con calles empedradas, torres defensivas y edificios medievales, y fue uno de los asentamientos que contribuyeron a la fundación de la ciudad de L'Aquila en el siglo XIII.
Alte es un pintoresco pueblo situado en el interior del Algarve, en Portugal, considerado uno de los pueblos más auténticos y tradicionales de la región.
Es conocido por sus casas encaladas, sus chimeneas decorativas, sus calles empedradas y sus manantiales naturales.
Rodeado por las colinas de la Serra do Caldeirão, Alte ha conservado su marcado carácter rural y su rico patrimonio cultural.
Azuébar es un municipio de la comarca del Alto Palancia, en la provincia de Castellón, España, situado en las laderas del Parque Natural de la Sierra de Espadán.
La zona es conocida por sus bosques mediterráneos, especialmente los alcornocales, y por espacios naturales de gran valor ecológico, como Mosquera.
El pueblo se asienta sobre una ladera coronada por los restos de un antiguo castillo, reflejo de su larga y diversa historia.